Hola, hoy quiero proponeros un recurso muy útil para el aula (¡y en casa también!) cuando los niños estan muy excitados y/o nerviosos. Quiero puntualizar que en una sociedad como la nuestra es "normal" que los niños vayan un poco "pasados de vueltas": demasiadas pantallas y estímulos, mucho tiempo sentados en la escuela, actividades extraescolares cada tarde.. Por lo que es necesario proporcionarles momentos en los que puedan relajarse, conectar con su cuerpo y así aprender a regular su estado de ánimo -emociones- y ralentizar su sistema nervioso.
Si se practican en el aula también ayudan a cohesionar el grupo, trabajar en equipo y pasar un rato muy agradable, sobre todo cuando llega la hora del masaje. Debo decir que es aconsejable practicar esta actividad después un periodo de expansión. Espero que os guste.
EL CUENTO DEL GLOBO
El aula debe
estar despejada de sillas y mesas y debe haber una alfombra o esterillas.
Es aconsejable
que no haya ruido ni mucha luz (se bajan las persianas o se colocan telas
oscuras).
El maestro/a
encenderá una vela en medio del círculo (sin que nadie la toque, con seguridad).
Empezaremos por
hacer un círculo entre todos (o rueda de presencia) como ritual de inicio de la
actividad y nos daremos las manos, estando descalzos,
y cantaremos “soy la luna, soy el sol, soy la luz de mi corazón” (con la
melodía de “cada día al dematí…”),
acompañando la letra con los gestos de las manos (con una mano dibujamos la
luna –semicírculo-, luego le añadimos la otra formando un círculo, unimos
palmas y finalmente las ponemos encima de nuestro pecho en cruz).
A continuación nos
sentaremos con las piernas cruzadas y la espalda erguida y pondremos música de la
naturaleza (o también puede usar unos cuencos tibetanos que son muy relajantes)
y durante ese rato los niños miraran la vela. Esto ayuda a focalizar su
atención.
Al finalizar, el
maestro/a contará el cuento del globo
rojo:
“Había una vez un globo, grande y rojo. Este globo
rebotaba y rebotaba en las manos de los niños (hacer el gesto) hasta que un día
quiso llegar a las nubes y comenzó a subir y a subir mientras se despedía de
los niños: -Adiós, niños, adiós! – y los niños le respondían: -Adiós, globo
rojo, adiós! (haciendo el gesto)-.
Y así fue como el globo rojo llegó a las nubes, y
estaba feliz, rebotaba de nube en nube hasta que de repente.. le dio sueño y
estaba muy cansado de tanto rebotar (hablar cada vez más lento) y entonces le
dijo a la nube: - nube blanca, puedo dormir encima de ti? Es que eres tan suave
y blandita.. Y la nube le respondió: -claro que sí globo rojo!-. Así fue como
el globo rojo se acostó sobre la nube blanca y durmió toda la noche, muy cerca
de la luna. Y colorín colorado, este cuento se ha acabado”.
Después del
cuento el maestro/a explica a los niños que vamos a poner las manos encima de
la barriga y observaremos como se hincha y se deshincha, como un globo.
A los más
pequeños se les puede pedir que imaginen que se han comido uno. Que sientan
como al inhalar por la nariz su vientre crece hacia fuera, como si hincháramos
el globo, y como al soltar el aire por la boca emitiendo un ssssshhhhhh se hace pequeño de nuevo.
Al finalizar, se
vuelve a hacer una rueda de presencia y se canta de nuevo la canción.
Éste es el vídeo que os ayudará con las instrucciones:

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